viernes, septiembre 16, 2011
“IN LAK’ECH” - “HALA KEN”
jueves, agosto 04, 2011
Y todo fue...
Entonces empecé a vibrar y un canto fuerte y ensordecedor emanó de lo que era mi esencia, me convertí en todas las escalas de sonido juntas, en una palabra total y completa y me pronuncié a mí misma sin certezas de lo que pasaría…![]() |
jueves, julio 28, 2011
Mestizo
No soy blanco, mi piel es del color de la tierra que es mi madrey mi voz suena al río en el cual nací.
Mi mente ha crecido entre las arenas de Sumeria y los conejos de España,
pero mi alma del nuevo mundo reniega del odio a mi semejante.
Con fuego fue arrasado el lazo que me hermanaba con el aire, con el sol, con el árbol.
Ya no nos sentimos hermanos ni de nuestro corazón.
sábado, julio 23, 2011
Ellos y mi ser anónimo, Raúl Gómez Jattin
Y es Raúl Gómez ninguno cuando pasa
Cuando pasa todos son todos
Nadie soy yo Nadie soy yo
Por qué querrá esa gente mi persona
Si Raúl no es nadie pienso yo
Si es mi vida una reunión de ellos
que pasan por su centro y se llevan mi dolor
Será porque los amo
Porque está repartido en ellos mi corazón
Así vive en ellos Raúl Gómez
Llorando riendo y en veces sonriendo
Siendo ellos y siendo a veces también yo blanco papel
A que gentes de otros ámbitos conocieran sus noches estrelladas
de espermas de fandangos cuando la Candelaria
y esa alma gentil y bondadosa de ustedes mis amigos
que saben con una botella de ron blanco
entre pecho y espalda
prometer este cielo y el otro Los amo más en el exilio
Los recuerdo con un sollozo a punto de estallar
en mi loca garganta He aquí la prueba
lunes, julio 11, 2011
martes, mayo 31, 2011
Pensando en América
sábado, mayo 14, 2011
domingo, enero 16, 2011

viernes, enero 07, 2011
"No más de darle a ese gatillo, no más paren de disparar"
¿Hasta cuándo debemos seguir cargando con los muertos en nuestros ojos, en nuestra conciencia, en nuestra alma, en nuestro silencio?
He culminado de leerme El Olvido que Seremos de Héctor Abad Faciolince, casi lo devuelvo sin darle la oportunidad y cuando lo empecé me retuvo la narración de la relación del periodista y su padre y fue entonces imposible no pensar en el mío.
Me siento orgulloso de mi Padre de de todo lo que le ha heredado a mi personalidad. Muchos de mis decisiones y vocaciones tienen su raíz oscura en la época en que él no temía enfrentarse al mundo, pero este país de balas perdidas hace temblar hasta al corazón más fuerte.
De la misma forma en que le sucedió al señor Héctor Abad Gómez, mucha luz para él, en nuestra tierra se puede ser malvado sólo por pretender ayudar al necesitado. Un país consagrado al Sagrado Corazón, en donde no bautizar al hijo es pecado mortal, se carece completamente de los verdaderos valores cristianos.
Poca preocupación por el otro, ausencia de caridad, intolerancia, desconocimiento extensivo de la verdadera forma del Amor. Lucha por los pobres, por acabar la desigualdad, en contra de la represión y entonces eres de izquierda, comunista, reaccionario, insurrecto, loco, pero no eres una persona justa, no eres alguien bondadoso ni digno de admirar, porque eso que haces no te llena el cuarto de pantallas planas, ni los baños de tinas ni te traslada sobre carros nuevos.
Llora el cielo, llora el alma, mi tierra se inunda, se lamenta por todos los muertos y se lleva consigo a quienes no pueden seguir soportando la angustia de vivir en un país como Colombia ni ante un sistema como el que nos domino, del que nos quejamos pero no tenemos la intensión de cambiar.
Grito de dolor, tratando de aferrar mi alma a las cuerdas bucales para que no desfallezca en la desesperanza. Cuanto más tendrá que pasar para que podamos dominar el animal violento que aún somos, el que a punta de bala saca del camino a que le estorbe. Cuándo sacaremos a los cuellos blancos que han puesto fuera de función muchos de los cerebros que lucharon por un país mejor.
La historia de mi país hace que seguidamente me avergüence de mi condición como humano.
martes, enero 04, 2011
Los Reyes Magos casi nunca llegan
Pocas veces, pero muy pocas, he visto a los Reyes Magos llegar al sitio del nacimiento. Pasa Navidad y la atención sobre el asunto decae, sostenido únicamente por la espera de la fiesta de fin de año, pero después de enfrentarse al 2 de enero los ánimos comienzan a disminuir frenéticamente y los adornos navideños, entre ellos el pesebre, generalmente nunca sobreviven al Puente de Reyes, el cual pasa sin pena ni gloria, más allá de ser un Puente Festivo que no es fijo y que se corre dependiendo de las conveniencias laborales que reclaman lo suyo.
Llegar por una sola noche y al día siguiente ser recogidos tampoco debe ser gratificante para los Reyes Magos, en caso tal que hayan contado con la suerte de llegar hasta el lugar en donde estaba el niño, después de ser colocados en el pesebre desde antes del nacimiento y de la aparición de la estrella que los guía. Estatuas móviles que esperan des principios de diciembre y nunca alcanzan a llegar, generalmente.
Deberíamos también representar en el pesebre el día de los inocentes, y el 28 de diciembre llenar el pesebre de soldados y guerreros y de cuerpitos de bebés bañados en sangre y mutilados, para que no se nos olvide a costa de quienes echamos mentiras ese día.
Por mi parte creo que no haré pesebres por ahora, no creo que esté tan pendiente de los personajes ni de la historia. Me concentro más en las fiestas que en la tradición, por lo que se que siempre se me olvidará poner el niño, hacer llegar a los reyes magos y hasta representar la escena de la matanza de los niños.
Por lo pronto esperaré ansioso del Puente de Reyes para irme a mi cita con el mar. Felicidades a todos lo que pasen por aquí.
martes, diciembre 28, 2010
Vivir en ciudades siempre me ha producido sensación de encierro así sea la más pequeña de todas. Pero cuando a diario monto a Randir y me largo de las cajas contendoras de sofocación y reglas sociales, poco a poco voy sintiendo esa libertad que me producen las extensiones verdes y las colinas en el horizonte.
El camino que me lleva hacia el lugar en donde laboro es como una puerta al Reino Peligroso. Cuando cruzo el puente sobre el gran río al salir de la Ciudad, me adentro en una recta de 24 kilómetros que a traviesa caños, potreros y pequeños poblados rurales.
Desde que subo el puente se vislumbra una cadena de cerros grises en el horizonte, a veces claros a veces envueltos por la bruma. Cuando la carretera empieza a subir por ellos, la atmósfera cambia gradualmente hasta que me encuentro inmerso en medio de montañas y bosques, pequeños valles rodeados por colinas y abiertos por potentes arroyos que cuando se enfurecen no hay poder humano que pueda detenerlos.
Los 65 kilómetros de vía que me llevan hasta el lugar en donde me sumerjo en mí otra realidad alterna, culminan en un valle separado del mar por una cadena de cerros de origen volcánico que baja la guardia para darle paso al río Canalete, quien llega alimentado por los numerosos arroyos que nacen de las montañas hasta el mar Caribe.
A este lugar lo he llamado el Valle del Silencio, ausente de grandes máquinas o la ruidosa cotidianidad del hombre consumista y de la basura industrial. Habitado por campesinos que siguen leyendo en los cielos y en el comportamiento de la naturaleza el devenir de sus cultivos.
Habitantes de casas con pisos de tierra que aún siguen cargando el agua en tanques sobre burros de los pozos hasta sus casas. Tierra de pequeñas colinas que el Polvillo tiñe de dorado durante marzo remplazando el rosado que había dejado el roble desde principios de enero.
En estas tierras aún se escucha hablar al viento y la Luna revela y oculta las criaturas que bajo su luz habitan. En sus habitantes todavía vive el hombre mítico que conoce el funcionamiento del planeta por herencia celular y que con plantas y pequeños rituales ancestrales siguen solucionando muchos de sus problemas, viviendo apaciblemente en comunión con su mundo.
Aunque últimamente los he oído decir que como están las cosas no saben que pueda pasar, pero que todo está extraño en la atmósfera y pareciera como si todo se hubiera envejecido y el mundo también se hubiera puesto senil.
miércoles, diciembre 15, 2010
Trabajar sinónimo de Castigar...
Ganarse el pan con el sudor de la frente ya es algo trabajoso. La palabra trabajar debería ser exorcizada y liberada de ese peso tan terrible que implica para nosotros, hacer lo que nos da para sobrevivir en este mundo no debería costarnos trabajo.
En mi caso nunca he sido amante de dedicarme a algo que no me haga feliz, en mi corto tiempo de vida he tenido tres trabajos, los dos primeros menos mal quedaron atrás, no me implicaban felicidad ni salud mental y en la mínima oportunidad volé lejos de ello.
Actualmente me dedico a un oficio que me hace feliz y lo hago con gusto, sino necesitara el dinero para comer y sostener los requerimientos del capitalismo lo haría hasta gratis, pero llegar hasta el sitio en donde laboro si se ha convertido en un verdadero trabajo.
Ando leyendo en conjunto con unos amigos un libro de historia filológica del Castellano, y encontramos en el Latín Vulgar el verbo Tripaliare, que al parecer fue inventado por los esclavos de la época. Este proviene de un objeto llamado Tripalium, una especie de cepo o instrumento hecho de tres palos (tri – palium) utilizado para castigar.
Tripaliare significaba padecer el tormento del Tripalium, reflejaba la vida dura de los esclavos, con el tiempo esta palabra acabó por significar lo que en el Latín Clásico era Laborare, pero en el uso del lenguaje en todo el Imperio Romano apareció una palabra intermedia Treballar, la cual a mi entender condensó ese significado, el de laborar con tortura, el de hacer el oficio trabajoso, con la diferencia que ya no nos pegan con el Tripalium.
Hay que exorcizar la palabra Trabajar para que no implique compromiso y sufrimiento, para que genere felicidad y complacencia en quien ejecuta el oficio y superar eso de ganarse el pan con el sudor de la frente.
sábado, noviembre 27, 2010
Todo es apropiado
Creo que el Destino no existe como un sistema rígido, no como un tapete completamente hilvanado que ya cuenta en sus formas las historias.
No creo en la predestinación absoluta, creo que hay metas pero no es claro el desarrollo del camino para alcanzar cada resultado.
Me imagino que al igual que cuando uno entra al colegio es claro que el fin es la graduación, es claro que hay unas reglas y un proceso establecido para llegar a ese objetivo, pero no hay ninguna seguridad de cómo te va a ir en ese recorrido, pues el resultado del mismo depende única y exclusivamente de tus decisiones.
En las decisiones está nuestra absoluta libertad, de ellas depende que tipo de caminos elegimos para llegar a la meta, si el que serpentea hacia arriba hacia las montañas o el que baja por el valle y que tiene una encrucijada hacia los pantanos.
No sabemos con exactitud lo que nos depara cada curva, pero sí la certeza de lo que podríamos encontrar dependiendo del camino que elijamos. De la misma manera nos guiamos en la vida, impulsado por nuestras emociones, por nuestros instintos, por nuestra razón, por nuestro pensamiento.
Por otro lado, estoy convencido de que el Universo no comporta moral, esta es una convención humana que nos afecta hasta la médula. Al no comportar moral todas las decisiones, que nos generen sufrimiento o felicidad son completamente necesarias para nuestro proceso de formación, como lo era en mi caso los exámenes de matemáticas y geografía, aunque detestara a una y amara a la otra, ambas eran completamente necesarias en mi preparación.
Cada cosa es oportuna y cada decisión es oportuna para ir moldeando el siguiente paso, nosotros damos las puntadas a nuestro propio telar, vamos construyendo nuestra historia y armando la gran historia con la puntada de cada persona que ayudan a que se generen los eventos circunstanciales que nos rodean.
Finalmente todo es apropiado para el fluir del Universo.
miércoles, noviembre 17, 2010
¿Ya no es la Paciencia una virtud?
Me ha causado mucha curiosidad que en las generaciones actuales, y no sólo hablo de los adolescentes sino de muchos que se ubican sobre los 20 años también, vean la paciencia como un defecto fatal en una persona. Aquella antigua fuerza oriental representada en la Tortuga es un defecto en nuestra sociedad, en dónde es mejor y más valioso ser una alguien agitado, atormentado, estresado y tumultuoso, actitudes que al parecer son más tolerables que el que otro ser llegue a alcanzar el difícil estado de la calma y la paciencia.
La Wikipedia dice que: La paciencia es la actitud que lleva al ser humano a poder soportar contratiempos y dificultades. De acuerdo con la tradición filosófica, "es la constancia valerosa que se opone al mal, y a pesar de lo que sufra el hombre no se deja dominar por él".
Y agrega que La paciencia es un rasgo de personalidad madura. Es la virtud de quienes saben sufrir y tolerar las contrariedades y adversidades con fortaleza y sin lamentarse. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan, ya que piensan que a las cosas que no dependan estrictamente de uno hay que darles tiempo
Según las tradiciones Orientales es el camino a la sabiduría, un espíritu impaciente difícil logrará el despertar, se ahogará en su propia turbulencia, no tendrá tiempo de observar, de esperar, pero los pensadorcitos de nuestra era han echado en el mismo talego paciencia y frescura, ya no es de admirar en el ser humano el que haya alcanzado tal grado de dominio de sus emociones, sino que se le critica por fresco. Tal parece que ya no importa si hay un camino a la sabiduría, a muchas personas ya no les interesa ser sabios.
“(..) Enojarse injustamente no tiene disculpas, porque el ímpetu de la pasión lleva al hombre a la ruina.
El que es paciente aguantará mientras sea necesario, y al final su recompensa será la alegría.
Mientras sea necesario se quedará callado y muchos alabarán su inteligencia.
La Sabiduría hace hablar con sensatez pero el pecador aborrece dar culto a Dios (…)” Eclesiástico 1:22-25.
No entiendo entonces por qué hay personas que les debe molestar que otro humano haya podido alcanzar un estado en donde prima el ser pacífico y vivir en paz, hasta dónde nos van a llevar nuestros malos hábitos de vida, cuando no respetamos a alguien que comprende que las cosas no sólo dependen de él sino de un montón de elementos circunstanciales que al final definen el devenir de las acciones.
El Paciente sabe esperar, al igual que la sabia Tortuga, sabe que cada acción o suceso tiene su curso y que cada cosa debe ser en su momento adecuada, porque han aprendido a observar, a analizar y a comprender el flujo de las cosas.
El Sabio entiende que el Universo fluye y con él fluye todo lo que lo habita, constantemente, y sabe que cada acto contribuye con el todo, con los acontecimientos.
Quiero compartir con ustedes dos post de blog Perlasamarillas:
1: Cuento, Paciencia y humildad
2: El "Himno de las Cien Paciencias" de Zhang Gong
Hantalë
viernes, septiembre 24, 2010
El Camino hacia la Tierra Media

Un día una ex novia me dijo que nos leyéramos El Señor de los Anillos, un gran amigo en común lo tenía y él nos lo podía prestar, pero nunca se concretó esa propuesta.
Meses más tarde, nuevamente soltero el amigo en común, El Señor Oscuro, me prestó el primer libro, La Comunidad del Anillo, una edición de Minotauro; los recuerdos que tengo de la tapa es un bosque oscuro, lo relaciono con el Bosque Viejo, puedo estar equivocado.
Mi amigo me dijo que los otros dos me los pasaría después, que empezara con la Comunidad. Gracias a Eru cuando acabé la comunidad ya los otros dos libros habían llegado a mis manos, creo que no hubiera soportado detenerme, la historia me pareció fascinante. Recuerdo muchas veces viendo el reloj a la 1 de la madrugada con clase de 7, diciéndome que pararía en el próximo punto y aparte, luego al final del capítulo y el final de la Tercera Edad de la Tierra Media me arrastró consigo.
En ese momento pensé que al igual que La Canción de Albión, era una gran historia que acababa en el tercer libro. Ya en esa época cursaba el octavo semestre y luego me tocó retornar a las tierras bajas que ahora llamo Úvendor, la Tierra de la Abundancia. Cuando retorné casi un año después a las altas tierras de Tol Hisierenna, allí encontré al Señor Oscuro esperando con una edición de El Hobbit en la mano.
Cuando leí El Hobbit creo que me empecé a rayar, Tolkien me rayó, la historia es un tema que me ha apasionado desde que tengo recuerdos, y El Hobbit le estaba dando piernas a El Señor de Los Anillos. Me permitió subir en el mapa desde Rivendel y llegar hasta la Montaña Solitaria.
Pero aún mi mundo no había temblado, al terminar El Hobbit casi de inmediato El Silmarillion llegó a mis manos y le conocí las raíces profundas a ese árbol y entonces quise saber cómo sonaba el Quenya y que tan fría fue la región arriba de Dor-Lómin, en la ya hundida Beleriand.
Desde entonces el conocer cada recodo de Arda se convirtió en una pasión, y pasaron ante mis ojos, algunos en papel otro digitales, Los Cuentos Perdidos I y II, Los Apéndices de El Señor de Los Anillos, la mitad de los Cuentos Inconclusos, los Hijos de Húrin y varios capítulos de El Anillo de Morgoth.
Me convertí en seguidor de Tolkien, no sólo por la Tierra Media, sino porque me interesó mucho su vida académica y gracias a él comencé a interesarme más profundamente por el lenguaje y su formación, gracias a esa otra faceta llegué a Beowulf y Sir Gawain y el Caballero Verde; actualmente me tiene leyendo minuciosamente la Leyenda de Sigurd y Gudrún.
Hoy día tengo dos tatuajes Tolkien marcándome la piel, y una pasión que al parecer nunca decrece y que cada vez que me descuido me arrastra por los caminos que conducen a las lejanas colinas.
BONUS: Me es grato compartir con ustedes la sexta Palantir de Úvendor, puede descargarlo AQUÍ

