sábado, noviembre 27, 2010

Todo es apropiado

Creo que el Destino no existe como un sistema rígido, no como un tapete completamente hilvanado que ya cuenta en sus formas las historias.

No creo en la predestinación absoluta, creo que hay metas pero no es claro el desarrollo del camino para alcanzar cada resultado.

Me imagino que al igual que cuando uno entra al colegio es claro que el fin es la graduación, es claro que hay unas reglas y un proceso establecido para llegar a ese objetivo, pero no hay ninguna seguridad de cómo te va a ir en ese recorrido, pues el resultado del mismo depende única y exclusivamente de tus decisiones.

En las decisiones está nuestra absoluta libertad, de ellas depende que tipo de caminos elegimos para llegar a la meta, si el que serpentea hacia arriba hacia las montañas o el que baja por el valle y que tiene una encrucijada hacia los pantanos.

No sabemos con exactitud lo que nos depara cada curva, pero sí la certeza de lo que podríamos encontrar dependiendo del camino que elijamos. De la misma manera nos guiamos en la vida, impulsado por nuestras emociones, por nuestros instintos, por nuestra razón, por nuestro pensamiento.

Por otro lado, estoy convencido de que el Universo no comporta moral, esta es una convención humana que nos afecta hasta la médula. Al no comportar moral todas las decisiones, que nos generen sufrimiento o felicidad son completamente necesarias para nuestro proceso de formación, como lo era en mi caso los exámenes de matemáticas y geografía, aunque detestara a una y amara a la otra, ambas eran completamente necesarias en mi preparación.

Cada cosa es oportuna y cada decisión es oportuna para ir moldeando el siguiente paso, nosotros damos las puntadas a nuestro propio telar, vamos construyendo nuestra historia y armando la gran historia con la puntada de cada persona que ayudan a que se generen los eventos circunstanciales que nos rodean.

Finalmente todo es apropiado para el fluir del Universo.

miércoles, noviembre 17, 2010

¿Ya no es la Paciencia una virtud?

Me ha causado mucha curiosidad que en las generaciones actuales, y no sólo hablo de los adolescentes sino de muchos que se ubican sobre los 20 años también, vean la paciencia como un defecto fatal en una persona. Aquella antigua fuerza oriental representada en la Tortuga es un defecto en nuestra sociedad, en dónde es mejor y más valioso ser una alguien agitado, atormentado, estresado y tumultuoso, actitudes que al parecer son más tolerables que el que otro ser llegue a alcanzar el difícil estado de la calma y la paciencia.

La Wikipedia dice que: La paciencia es la actitud que lleva al ser humano a poder soportar contratiempos y dificultades. De acuerdo con la tradición filosófica, "es la constancia valerosa que se opone al mal, y a pesar de lo que sufra el hombre no se deja dominar por él".

Y agrega que La paciencia es un rasgo de personalidad madura. Es la virtud de quienes saben sufrir y tolerar las contrariedades y adversidades con fortaleza y sin lamentarse. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan, ya que piensan que a las cosas que no dependan estrictamente de uno hay que darles tiempo

Según las tradiciones Orientales es el camino a la sabiduría, un espíritu impaciente difícil logrará el despertar, se ahogará en su propia turbulencia, no tendrá tiempo de observar, de esperar, pero los pensadorcitos de nuestra era han echado en el mismo talego paciencia y frescura, ya no es de admirar en el ser humano el que haya alcanzado tal grado de dominio de sus emociones, sino que se le critica por fresco. Tal parece que ya no importa si hay un camino a la sabiduría, a muchas personas ya no les interesa ser sabios.

“(..) Enojarse injustamente no tiene disculpas, porque el ímpetu de la pasión lleva al hombre a la ruina.

El que es paciente aguantará mientras sea necesario, y al final su recompensa será la alegría.

Mientras sea necesario se quedará callado y muchos alabarán su inteligencia.

La Sabiduría hace hablar con sensatez pero el pecador aborrece dar culto a Dios (…)” Eclesiástico 1:22-25.

No entiendo entonces por qué hay personas que les debe molestar que otro humano haya podido alcanzar un estado en donde prima el ser pacífico y vivir en paz, hasta dónde nos van a llevar nuestros malos hábitos de vida, cuando no respetamos a alguien que comprende que las cosas no sólo dependen de él sino de un montón de elementos circunstanciales que al final definen el devenir de las acciones.

El Paciente sabe esperar, al igual que la sabia Tortuga, sabe que cada acción o suceso tiene su curso y que cada cosa debe ser en su momento adecuada, porque han aprendido a observar, a analizar y a comprender el flujo de las cosas.

El Sabio entiende que el Universo fluye y con él fluye todo lo que lo habita, constantemente, y sabe que cada acto contribuye con el todo, con los acontecimientos.

Quiero compartir con ustedes dos post de blog Perlasamarillas:

1: Cuento, Paciencia y humildad

2: El "Himno de las Cien Paciencias" de Zhang Gong


Hantalë