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jueves, agosto 04, 2011

Y todo fue...


Soy una diosa, una luz, energía pura, floto sin forma y no sé en dónde.
Tuve conciencia de mí misma y no me reconocí, necesité estirarme y así lo hice.
Traté de definirme y el pensamiento apareció, buscando forma, con intención de manifestarse.
Ya fui pensamiento antes que todo fuera, pero aún nada era.
Entonces empecé a vibrar y un canto fuerte y ensordecedor emanó de lo que era mi esencia, me convertí en todas las escalas de sonido juntas, en una palabra total y completa y me pronuncié a mí misma sin certezas de lo que pasaría…

…Millones de años después…

Sobre rocas se movían seres con formas, al principio inconsciente de sí mismos, básicos e instintivos, gruñían y gruñían, se arrastraban y morían. Perdidos en su jungla se miraron a los ojos y descubrieron la intención oculta. Entonces se pararon rectos y sus gargantas lanzaron un lamento de reconocimiento:
En el principio era la palabra y la palabra estaba en… y la palabra era….
Nunca lo supieron, aprendieron a hablar, a reconocerse, pero nunca la encontraron, la palabra se perdió.
La palabra fue voces, era necesario hablar.
El sonido es música, pura e infinita, completa.

Fui conciencia que intentaba reconocerse sin forma única, todas las formas me representaban, eran parte de mi esencia. Entonces los elegí para que me buscaran, para que me buscaran y me mostraran mi verdadero rostro, mi razón de ser.

Hubo truenos y sonidos ensordecedores: el cielo hablaba.
El mar embravecido, golpe de ola contra roca: un planeta respondía.
Los rugidos del techo negro fueron nubes de polvo que todo lo oscurecía y el temor creó las historias. La Naturaleza en su lenguaje y sus criaturas descifrando los suyos.
Entonces hubo cantos frente a la hoguera, en dos extremidades se levantaron sobre las montañas a invocar al viento, al sol, a lo que se moviera detrás de ellos, a lo que se desconocía pero se intuía y sólo las voces entonces plasmaban lo que pensaban era su realidad.

El sonido no me bastaba y mis criaturas dijeron que eran imagen de mi, conocieron la representación y comenzaron a darme forma, con cuernos, desnudo y luego multiforme y ya no sabían con certeza como era yo, querían arrastrarme al uno sin entender que como unidad lo contengo todo.

El sonido no bastaba y el pensamiento se convirtió en imagen, toros y fieras, seres míticos que representaban sus deseos.
Muchos años han pasado y oír sin ver y ver sin oír no colmaba la realidad.
Largo fue el camino y la luz reveló el secreto de la imagen, el magnetismo el movimiento.

Una flor no bastó, simplemente se convirtió en el motivo de trompetas y laudes, de tambores y de cuerdas. De lo informe a la consistencia; en negativo, en tonalidades, un plano sin movimiento, un movimiento plano.

Dejaron de buscarme, el lenguaje dejó de ser instrumento de  su búsqueda para convertirse en el arma de la negación. Representación de ilusiones, de realidades alternas denominadas ficción. Cantan la verdad sin reconocerla, creen en la razón que no existe.
Lo usan para engañarse, para esconderse, para eliminarse. Atrás dejaron lo sagrado, lo místico, el poder del sonido la magia de la imagen, como juego empezó y en un juego nos sumergimos. Oral, gráfico, sonoro y visual, damos vueltas en la misma rotonda y no escuchamos ni miramos hacia el centro de ella. Porque ahora sus ojos son mis ojos y sus oídos los míos. Alguna vez fueron mi voz, ahora son lamentos.

Los pensamientos que fueron palabras, ideas, abstracciones pasaron a mensajes concretos. A viva voz cantaron el poder de los números, pues creyeron en la religión de lo concreto y de lo comprobable.

…Y yo lo desaté todo para poder comprobarme a mí misma. 


J.C.

sábado, mayo 14, 2011

Vuelvo aquí, tal vez porque nunca me he atrevido a cerrar este espacio porque en el fondo sé que lo volveré a necesitar.
El tiempo que me consumía fue acaparado por el Facebook y ahora por el Twitter, pero en silencio sigo leyendo los blogs, creyéndome sin tiempo de escribir para ellos.
Anoche me acosté pensando en que no podía dejar perder mi bitácora de viaje, para poder ubicar los recuerdos en un mapa que se agiganta a velocidades cósmicas.
Los últimos años he estado ocupado en la acción, estuve trabajando en muchos proyectos que esperaban germinar, unos con éxito otros más suavemente. Cada cosa tiene su momento.
La primordial fue la transformación del Smial Úvendor, lo cuál nos ayudó a organizarnos. Con un grupo de amigos se consolidó la idea de la constitución legal y después de un año de rollos y papeleos por fin pudimos nacer como Fundación Úvendor, con la cuál estamos agrupando los diferentes trabajos que como grupo hemos logrado en áreas como el Teatro, la Danza, la Música, la Literatura, la Radio, el Cine, la Filosofía; ediciones de publicaciones digitales como el Palantir de Úvendor y la Revista teXtículos, una selección de textos y artículos literarios.
Con la oportunidad de nuestro espacio en la emisora Unicórdoba Estéreo, nació el proyecto Café Filosófico de la Universidad de Córdoba, que se había abierto camino en reuniones semanales en diferentes espacio del plantel. Actualmente se han grabado 12 programas de una hora que ahonda en temas como la literatura, el pensamiento mestizo, la música, el misticismo y el arte en general frente a la concepción humana y divina. (Pueden ser escuchados aquí)
Ando leyendo más lentamente, pero he cambiado los contenidos de las lecturas principales, incluyendo mucha poesía, Raúl Gómez Jattin, Paul Verlain, Arthur Rimbaud, Whitman, poemas míticos nórdicos, hebreos, babilónicos, los archivos acácicos.
Desde mi trabajo, mi nueva etapa de vida, procesando la educación colombiana, el pensamiento del colombiano promedio, las necesidades y anhelos del campesino de nuestra tierra.
El sitio en donde trabajo, una población rural de pocos habitantes y casas dispersas entre cerros, arroyos y valles, que cuentan con luz eléctrica desde hace poco menos de 8 años. Allí llegó un proyecto dirigido desde el Estado, infraestructura y una propuesta pedagógica que me llevó 3 veces al Putumayo, enriquecido con esto me proyecté en un trabajo cultural que agrupa los jóvenes con los adultos mayores, trabajo de recuperación y difusión de un grupo de música Sexteto que subsiste en esta región desde hace 60 años.
Este acto automático de escribir para no perder la costumbre me ha traído hasta acá, en el medio día del sábado 14 de mayo, con la mente en vuelo me despido del errante lector.
Tuor.



domingo, enero 16, 2011

"Antaño, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde corrían todos los vinos, donde se abrían todos los corazones.
Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. Y la encontré amarga. Y la injurié"
Arthur Rimbaud

Muchas veces he deseado ser otra expresión de la realidad. Ser un acorde, generar sensaciones, ser una
canción completa. Lo que más deseo es ser música. Aveces también he querido ser el vuelo de un pájaro o una ola que se desliza por la playa de vuelta al mar.
Cedo completamente ante las diferentes manifestaciones de la belleza. Sufro con lo bello, como si fuera una herida amarga. Mi ojos no me alcanzan para poseerlo todo, pretendo consumir la totalidad con mi cuerpo. No me es suficiente la contemplación. No me basta contemplar, percibir, la angustia no muere hasta que mis manos, mi piel, mi lengua, mi olfato consuman el motivo de mi debilidad. Son muchas cosas las que me son insuficientes.
Necesito conectar a mi cerebro, conectar a mi consciente todo eso que simplemente se siente. Puedo sentir al Universo moverse, al árbol crecer, los átomos volcarse unos con otros en el mar, puedo verlos. Veo todo en movimiento, pero aún no me es claro que consciencia hay detrás de la magia que lo permite.
¿Cuál es el propósito del Océano?

viernes, enero 07, 2011

"No más de darle a ese gatillo, no más paren de disparar"

¿Hasta cuándo debemos seguir cargando con los muertos en nuestros ojos, en nuestra conciencia, en nuestra alma, en nuestro silencio?

He culminado de leerme El Olvido que Seremos de Héctor Abad Faciolince, casi lo devuelvo sin darle la oportunidad y cuando lo empecé me retuvo la narración de la relación del periodista y su padre y fue entonces imposible no pensar en el mío.

Me siento orgulloso de mi Padre de de todo lo que le ha heredado a mi personalidad. Muchos de mis decisiones y vocaciones tienen su raíz oscura en la época en que él no temía enfrentarse al mundo, pero este país de balas perdidas hace temblar hasta al corazón más fuerte.

De la misma forma en que le sucedió al señor Héctor Abad Gómez, mucha luz para él, en nuestra tierra se puede ser malvado sólo por pretender ayudar al necesitado. Un país consagrado al Sagrado Corazón, en donde no bautizar al hijo es pecado mortal, se carece completamente de los verdaderos valores cristianos.

Poca preocupación por el otro, ausencia de caridad, intolerancia, desconocimiento extensivo de la verdadera forma del Amor. Lucha por los pobres, por acabar la desigualdad, en contra de la represión y entonces eres de izquierda, comunista, reaccionario, insurrecto, loco, pero no eres una persona justa, no eres alguien bondadoso ni digno de admirar, porque eso que haces no te llena el cuarto de pantallas planas, ni los baños de tinas ni te traslada sobre carros nuevos.

Llora el cielo, llora el alma, mi tierra se inunda, se lamenta por todos los muertos y se lleva consigo a quienes no pueden seguir soportando la angustia de vivir en un país como Colombia ni ante un sistema como el que nos domino, del que nos quejamos pero no tenemos la intensión de cambiar.

Grito de dolor, tratando de aferrar mi alma a las cuerdas bucales para que no desfallezca en la desesperanza. Cuanto más tendrá que pasar para que podamos dominar el animal violento que aún somos, el que a punta de bala saca del camino a que le estorbe. Cuándo sacaremos a los cuellos blancos que han puesto fuera de función muchos de los cerebros que lucharon por un país mejor.

La historia de mi país hace que seguidamente me avergüence de mi condición como humano.

miércoles, diciembre 15, 2010

Trabajar sinónimo de Castigar...

Ganarse el pan con el sudor de la frente ya es algo trabajoso. La palabra trabajar debería ser exorcizada y liberada de ese peso tan terrible que implica para nosotros, hacer lo que nos da para sobrevivir en este mundo no debería costarnos trabajo.

En mi caso nunca he sido amante de dedicarme a algo que no me haga feliz, en mi corto tiempo de vida he tenido tres trabajos, los dos primeros menos mal quedaron atrás, no me implicaban felicidad ni salud mental y en la mínima oportunidad volé lejos de ello.

Actualmente me dedico a un oficio que me hace feliz y lo hago con gusto, sino necesitara el dinero para comer y sostener los requerimientos del capitalismo lo haría hasta gratis, pero llegar hasta el sitio en donde laboro si se ha convertido en un verdadero trabajo.

Ando leyendo en conjunto con unos amigos un libro de historia filológica del Castellano, y encontramos en el Latín Vulgar el verbo Tripaliare, que al parecer fue inventado por los esclavos de la época. Este proviene de un objeto llamado Tripalium, una especie de cepo o instrumento hecho de tres palos (tri – palium) utilizado para castigar.

Tripaliare significaba padecer el tormento del Tripalium, reflejaba la vida dura de los esclavos, con el tiempo esta palabra acabó por significar lo que en el Latín Clásico era Laborare, pero en el uso del lenguaje en todo el Imperio Romano apareció una palabra intermedia Treballar, la cual a mi entender condensó ese significado, el de laborar con tortura, el de hacer el oficio trabajoso, con la diferencia que ya no nos pegan con el Tripalium.

Hay que exorcizar la palabra Trabajar para que no implique compromiso y sufrimiento, para que genere felicidad y complacencia en quien ejecuta el oficio y superar eso de ganarse el pan con el sudor de la frente.