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jueves, abril 05, 2012

Ciclo Muertos Vivientes Parte VI (Twitts de la Media Noche II)



13 May
@CabezadeTuor Tuor

72 Zombis, jajajajajaja, siempre nos causó risa esas historias de películas. Los pusimos a bailar Thriller y le inventamos un montón de causas.

72 No pensábamos que en cierta manera fueran a ser reales y los vimos deambular por las calles y nos tocó huir desesperadamente de ellos.


73 Tras la escasez de comida y poca agua potable, las personas entraron en un frenesí insano. Rompían, robaban, golpeaban, gritaban y gruñían

74 Los médicos decían que era una descompensación cerebral, que les había desconectado el lóbulo frontal del cerebro primitivo.

75 Sin conexiones cerebrales humanas andaban con instintos animalescos royendo y destruyendo todo lo que había a su paso, alimentándose de todo

76 Las ratas y los insectos fueron la dieta básica de todos, tanto de los infectados como de los que permanecíamos inmunes.

77 A diferencia de ellos no llegamos a comer carne humana. El hambre era voraz y caer en la locura era fácil, pudimos encontrar un antídoto.

78 Poco a poco familias enteras fueron sucumbiendo, cuerpos mordidos y desgarrados yacían en las calles, los lamentos lastimeros fueron música.

79 Al igual que en las películas quienes permanecíamos inmunes nos reagrupamos en viviendas de dos plantas, atrincherados y peleando.

80 Muchos del grupo fueron devorados en las expediciones por comida, cada vez nos tenían más cercados, sin telecomunicaciones ni electricidad.

81 Imágenes espantosas de bellas mujeres del norte por las calles con ropas raídas y piel macilenta invitándote con lujuria a un beso de muerte.

82 Después de tres años de lucha por sobrevivir sólo recuerdo los rostros vivos de los últimos seis compañeros que resistieron conmigo.

83 Cuándo detectamos el antídoto que evitaba que la desesperación afectara nuestro cerebro y dejara comandando la parte animal fuimos por ella.

84 De eso hace ya 8 meses que parecieron años. La lucha por la posesión de lugar no fue sencilla. Pero lo logramos apresando a sus dueños.

lunes, enero 16, 2012

Ciclo Muertos Vivientes Parte IV (Twitts de la Media Noche II)


18 abr
@Cabezadetuor Tuor

46 Dormí encima de un árbol no se durante cuánto tiempo. Huyendo del peligro encontré el terror en mis sueños.

47 Los hombres saltaban sobre sí con botellas y con palos; sus cuerpos se abrieron y una fuente roja inundaba el polvo de las calles.

48 El terror invadió mi alma, la violencia brotaba en cualquier esquina, los prójimos se acababan con palabras, con las manos, con lo que fuera

49 Se pensaba que eran eventos aislados, la tensión en la atmósfera indicaba que no era nada pasajero, la sangre había empezado a hervir.

50 Al principio se mataban entre sí con palos y piedras. Poseídos por la ira, motivados por la envidia, cobraban el otro sus carencias.

51 Los brotes de rabia se generalizaron cada vez, hasta que en medio del desenfreno llegaron a beber la sangre de sus víctimas.

52 Mis sueños me llenaron de pánico. Ni siquiera al despertar me sentí seguro ¿cómo no caer en la locura ante la realidad de este mundo?


19 abr
@Cabezadetuor Tuor

53 Al retornar a la realidad todo fue confuso, como lo fue el inicio de esta hecatombe. Ciudades arrasadas por una humanidad hambrienta.

54 Comenzaron a colaborarse entre sí, inicialmente, luego empezó la verdadera escasez y ya el dinero no valía.

55 Los que lo atesoraron en grandes cantidades no podían comerlo, nadie quería cambiar alimentos por papeles infectos.

56 No existía precio alguno por el agua, ya ninguna era potable ni la que caía del cielo, ya no era esperada como una señal de esperanza.

57 Una noche no hubo más telecomunicaciones y luego se fue la energía y de esa oscuridad en adelante todo fue locura.

58 Una extraña conducta animalesca se tomaba a los refugiados de las ciudades. Esto fue peor que ir a la guerra. Ya ni la muerte era un alivio.

viernes, enero 07, 2011

"No más de darle a ese gatillo, no más paren de disparar"

¿Hasta cuándo debemos seguir cargando con los muertos en nuestros ojos, en nuestra conciencia, en nuestra alma, en nuestro silencio?

He culminado de leerme El Olvido que Seremos de Héctor Abad Faciolince, casi lo devuelvo sin darle la oportunidad y cuando lo empecé me retuvo la narración de la relación del periodista y su padre y fue entonces imposible no pensar en el mío.

Me siento orgulloso de mi Padre de de todo lo que le ha heredado a mi personalidad. Muchos de mis decisiones y vocaciones tienen su raíz oscura en la época en que él no temía enfrentarse al mundo, pero este país de balas perdidas hace temblar hasta al corazón más fuerte.

De la misma forma en que le sucedió al señor Héctor Abad Gómez, mucha luz para él, en nuestra tierra se puede ser malvado sólo por pretender ayudar al necesitado. Un país consagrado al Sagrado Corazón, en donde no bautizar al hijo es pecado mortal, se carece completamente de los verdaderos valores cristianos.

Poca preocupación por el otro, ausencia de caridad, intolerancia, desconocimiento extensivo de la verdadera forma del Amor. Lucha por los pobres, por acabar la desigualdad, en contra de la represión y entonces eres de izquierda, comunista, reaccionario, insurrecto, loco, pero no eres una persona justa, no eres alguien bondadoso ni digno de admirar, porque eso que haces no te llena el cuarto de pantallas planas, ni los baños de tinas ni te traslada sobre carros nuevos.

Llora el cielo, llora el alma, mi tierra se inunda, se lamenta por todos los muertos y se lleva consigo a quienes no pueden seguir soportando la angustia de vivir en un país como Colombia ni ante un sistema como el que nos domino, del que nos quejamos pero no tenemos la intensión de cambiar.

Grito de dolor, tratando de aferrar mi alma a las cuerdas bucales para que no desfallezca en la desesperanza. Cuanto más tendrá que pasar para que podamos dominar el animal violento que aún somos, el que a punta de bala saca del camino a que le estorbe. Cuándo sacaremos a los cuellos blancos que han puesto fuera de función muchos de los cerebros que lucharon por un país mejor.

La historia de mi país hace que seguidamente me avergüence de mi condición como humano.

sábado, octubre 04, 2008

El Ardor que llevo dentro

Leyendo la historia del pueblo hebreo, que se remonta a los inicios de las civilizaciones en Mesopotamia, allá lejos en la memoria, no dejó de pasar por mi cabeza la curiosidad por saber lo que había detrás de la obra de Marx, Woody Alen o Chaplin, realmente se me convirtió en una fascinación el tratar de entender que se siente llevar en si mismo todo la cantidad de información que una cadena de ADN puede constituir, en este caso la conciencia de una raza que ha sobrevivido.

Tiempo después durante algunos programas televisados en los que se destacan la herencia cultural de los llamados afrodescendientes, esas personas cuyos ancestros fueron arrancados de África, dejando detrás la familia, posesiones y una vida propia; llevando consigo una cultura, la que al verse atacada por imposiciones de los más fuertes, se transforma en fusiones maravillosas que desembocan en los aportes de quienes quedaron en el trópico americano: mapalés, bullerengues, cumbias, champetas; como el blues del Missisipi y el jazz de norte América.

¿Cómo se sentirá el saber que todo lo que eres viene de una raza del otro lado del mar, de una tierra madre – África – que ni siquiera conoces?

Posteriormente en mis eternas lecturas me encontré con la historia de un poeta colombiano medio árabe, de padres nacidos en este país de contradicciones, quien constantemente rememoraba su abuela nacida en Estambul, en una ciudad llena de personas que en cuyos genes cargan un enorme cruce cultural, creo que uno de los más grandes junto con el de nosotros los latinos.

En dicha lectura, el medio árabe junto a su hermano, hablaban de lo sultanes de la Mil y Una Noche, sintiéndolos más cercanos a ellos, a su sangre, a sí mismos, de lo que yo los sentí cuando leí el libro.

Uno de esos fines de mañana, cuando regularmente salgo a bañarme antes de ir al trabajo, retomé todos esos pensamientos y los hilé, y mientras sobaba el jabón espumoso por mis brazos miré mi piel mestiza y nació esa incertidumbre por mi raza, por esos dolores acumulados, de no se cuanto porcentaje de “sangre negra” que corre en mi; por la sangre blanca que lejos de enorgullecerme me entristece, a causa de las barbaries y los abusos a los que sometieron a esa raza indígena que me duele, a la que se maltrató y robó, a la que se ultrajó y en muchos sitios acabaron.

Pese a esa vergüenza ajena que cargo con la “sangre española”, pienso en ese cruce que trae consigo esos europeos. Esa mezcla de celtas – romanos – griegos – germanos – visigodos – íberos – moros - judíos y francos cuando entraron entonces en aquella lejana iberia.

Moros, turcos, árabes, persas, otomanos, musulmanes, no lo se, para nosotros, en nuestro entorno cultural y generalizador, son una misma colada; de ellos tengo herencia en cuarto grado por línea materna, y que por esas “tramoyas” propias de la política colombiana, no sólo se perdió el apellido, sino la herencia cultural, que de la sangre nunca queda ausente.

Soy mestizo, latinoamericano, y con mi sangre corre contradicción. Un corazón que retumba al ritmo de los tambores africanos, al son de los latidos de la madre África; una pasión indígena por la tierra, y por el animismo del cosmos que contiene la naturaleza; y una eterna ensoñación por las civilizaciones de las que heredé toda mi cultura y el hambre por el mundo.

Soy quien se siente con derecho al reclamar al mundo como un solo espacio sin frontera y de libre tránsito, físico y mental. Alguien para quien no se puede desconocer esa responsabilidad que adquirimos con los códigos biológicos que nos forman, aquellos que no podemos evitar y que de forma inconsciente nos definen en nuestra esencia y en nuestra forma.

sábado, junio 14, 2008

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE




“Para hacer algo hay que querer mucho. Para querer apasionadamente hay que creer con locura” Regis Debray hablando del Che.


Si no lo hubieran asesinado Ernesto Guevara de la Serna cumpliría hoy 14 de junio 80 años de edad.
Dicen que la Utopía es imposible de llegar a alcanzar, la verdad es que a mi parecer se dificulta en cuanto más seamos egoístas, y no estemos dispuestos a ceder ante el bien colectivo.
“El Che” simplemente quería un mundo en donde el pueblo tercer mundista, negros, asiáticos, latinos, indígenas, no estuvieran tan marcados por una vida de miseria guiada por la desigualdad social, en la que aún después de su muerte y después de la muerte de muchos lideres más (entre ellos resalto la labor de Jesús) sigue siendo tan palpable, el capitalismo, modelo económico de la individualidad y el egoísmo va sumiendo poco a poco en al miseria a aquellos que han sido menos favorecidos.
Nos preocupamos por cosas que muchas veces rayan e el límite de lo banal, peleamos por asuntos que no son realmente tan trascendentales, mientras que el mundo la miseria aumenta, los niños que se van sin desayunar a las escuelas son cada vez más, y las pocas oportunidades de subsistir van en crecida.
No voy a culpar al actual gobierno de mi país, porque a diferencia de muchos yo reconozco los antecedentes antes de dejar caer responsabilidades en actuales mandatarios, pero nuestro país viene sumido en esta violencia, en estos abusos desde los Españoles, y luego desde la tonta burguesía que lo heredó al expulsara Bolívar como un perro de la Gran Colombia.
El abuso de la Iglesia y los conservadores que desembocó en la guerra de los Mil Días y posteriormente en el Bogotazo y que desembocó en nuestro ya retrillado problema con las guerrillas.
La lucha no es por mi bienestar, la lucha es por la colectividad, por el avance de la sociedad, por el respeto, la tolerancia y la ayuda mutua. Por no discriminar ni subvalorar.
Una de las frases del Che que me impresionaron fue en la que decía que él era en un principio como todos, un hijo del medio, porque sólo soñaba con triunfos personales, hasta que comenzó su lucha por los demás, ahí dejó de ser un hijo de la mitad.
Los que tuvimos la oportunidad de ir a una universidad, de una forma medianamente estable y trabajar medianamente bien, no somos un grueso significativo del pueblo colombiano, cuando de las periferias de las ciudades hacia le campo se encuentra un grueso porcentaje de lo que es realmente el pueblo colombiano, quienes sufren y gozan con las verdaderas pasiones, y quienes en sus genes llevan los verdaderos signos de la guerra que ha arrasado con el campo debido a la desigualdad a la que están sometidos.
Con pocas oportunidades de una buena educación, porque a los politiqueros no les conviene que se eduquen decentemente, porque ellos continúan arrasando con los fondos que pertenecen al Estado para su bolsillo sin invertir en quienes realmente necesitan esas oportunidades, su mayor arma es sumir al pueblo en la ignorancia, mientras ellos con despampanantes camionetas, casas con piscinas, grandes putas y licores todos los fines de semanas se creen de mejor familia o parte de una nobleza que realmente no tiene nada de que sentirse orgullosa, porque se han enriquecido a costa de la plata del verdadero pueblo.
“Dirigentes que se divierten en cabarets mientras el pueblo hace guardia armados” Che, refiriendose precisamente a eso, a la plata que se gastan del pueblo que se gastan los lideres en casas de placer, mientras que ha sido el mismo pueblo el que ha muerto en la guerra peleando por una paz que al parecer le importa sólo a los más afectados.
Ernesto es un hombre que admiro por ser de las pocas personas que realmente han sido consecuentes consigo misma. Por morir por sus sueños sin importarle que la sociedad actual, vacía y superficial, diga que no vale la pena morir por los demás. Por atreverse a enfrentarse al mundo sin miedo a defender lo que el piensa, por morir por la igualdad.


“Me doy cuenta que ha madurado en mi algo que hace tiempo crecía dentro del bullicio ciudadano: y es el odio a la civilización, la burda imagen de gentes moviéndose como locos la compás de ese ruido tremendo” Ernesto Guevara.

viernes, enero 25, 2008

DE PASEO POR LA TIERRA DE NADIE ( II Parte )

Sentado en mi casa continuo el relato que inicié en la mañana del domingo, el segundo día de viaje. Desde la tranquilidad del cuarto ya puedo decir calmadamente que el miedo a veces es mejor esconderlo y no transmitirlo, sería uno de los causantes del caos.
De los cuatro hay dos que no son amigos del miedo, creo que podrían entrar en pánico, por lo menos tengo le seguridad que uno de ellos si, ya lo ha demostrado. La primera noche mientras estábamos en la fogata se comenzaron a escuchar ruidos alrededor del campamento.
A lo largo de la playa, a la derecha e izquierda del árbol que nos sirvió de guarida, se extiende un tupido monte compuesto por entretejidas plantas altas de hojas verdes y con tallos recubiertos de espinas, difíciles de atravesar para un humano o una vaca; esta secuencia sólo es interrumpida por la salida de varios arroyos que bajan de la montaña ubicada detrás de la playa, arroyos que por el bienestar de nosotros no se llenaron, porque de haber sido así hubiera arrastrado con todo el campamento.
Es impresionante la fuerza que estos toman cuando llueve fuertemente, bajan por los cerros arrastrando todo lo que encuentra a su paso, sin importar el peso de lo que se encuentre en el camino. Este fue el temor que se me despertó en la madrugada cuando sentí que caía un sereno.
Pero ya había habido otro temor antes, mientras estábamos alrededor de la fogata, recostados en dos troncos que habíamos colocado alrededor de ella, se escuchó un ruido detrás de los matorrales que separaban la playa de la montaña, era sigiloso y espaciado, nos levantamos los cuatro a observar y con las escasas linternas que había, alumbramos el sitio de donde provenía el ruido, pero no divisábamos nada.
Con la esperanza que fuera algún pequeño animal, dado el poco ruido que emitía al pasar por las marañas de matorrales nos acostamos un poco más tranquilos sobre la arena viendo la fogata. Después vimos como un perro atravesaba la parte baja del árbol en el cual acampábamos, me imagino que husmeando la comida que habíamos llevado y que no encontró, porque debía aprender a trepar árboles para poder hacerlo.
Ese segundo día mientras yo escribía la primera parte de este relato, mi compañero de carpa se levantó y se dirigió al mar a intentar pescar por segunda vez sin ningún éxito, mucho rato después se abrió la puerta de la segunda carpa y salió el tercero de nosotros, y al poco tiempo después el último, el más bajo del grupo a quien llamábamos en confianza el ‘Perro Sinconciencia’, se fue directo al mar y se lavó la cara, regresó al campamento, sacó una vara y se fue a deambular por la playa, hasta donde no se pudo ver caminando su camiseta azul cielo.
Los tres que quedamos, el ‘Perro Sinverguenza’, el ‘Perro Vagabundo’ y yo decidimos por primera vez meternos en el mar e inspeccionar su estado, no queríamos piedras debajo ni algas que pudieran traer medusas o aguas malas. Al contrario de esto encontramos una playa pareja con olas que superaban los 3 metros de alto, y que nos permitió nadar hasta el cansancio.
El día pasó completamente tranquilo, con baños en el mar, las respectivas cocinadas y un poco de lectura Guevarista en mi caso. Antes de medio día ‘Sinverguenza y ‘Vagabundo’ fueron al pueblo, Aranlavino, a comprar más agua que ya se nos había agotado, además de pan, plátanos y una ollita para poder preparar café, el único caldero que llevábamos estaba sucio de grasa y yo me resistía a usarlo, contrario a como lo hizo el ‘Che’ en Bolivia en los últimos días antes de morirse, se tomó un café amargo y grasoso en sus excursiones en el monte, por la falta de una segunda olla.
Y en la tarde ‘Vagabundo’ y yo caminamos por las pajas de la extensa finca ubicada detrás de nosotros, buscando pájaros para comer. Esto demostró qué poco teníamos de cazadores, ya los anzuelos se habían perdido en el mar llevándose consigo las ganas de comer pescado asado, de la misma forma gastamos nuestras provisiones de piedras para la cauchera, arrastrando consigo la ilusión de comer ave asada, por lo que nos conformamos con asar plátanos maduros con queso en la fogata durante la última noche de entrega a la naturaleza, en un cielo más despejado y lleno de estrellas, en una playa iluminada por una luna creciente que estuvo más resplandeciente que la noche anterior.
Fue una noche más callada, para mi interior pensaba que habíamos contado con suerte y aún nada que pudiera violentarnos había aparecido, pensaba en los grupos al margen de la ley y que posiblemente, si patrullaban la zona ya deberían saber que estábamos ahí.
También rondaba en mi cabeza el problema de la libertad de pensamiento e ideología, que aunque era protegido por la Constitución, el pueblo no lo tiene en cuenta, y mientras el chismorreo popular te critica, destroza y daña tu honra (esto me parece causa de la ignorancia, y no es sólo ignorante quien no hace una carrera universitaria) hay quienes a fuerza de armas te juzgan, y en un país en donde la extrema derecha decide quien es guerrillo o izquierdista basándose en sus escasos conocimientos de las cosas, tener un libro sobre la vida y obra del Che Guevara en una tierra en donde hay grupos de bandoleros que una vez pertenecieron a las Autodefensas, no era nada tranquilizante, pero repito preferí creer en la Colombia que sueño, y en la posibilidad más delante de vivir en un mundo sin cercas.
Fue una noche más tranquila, calmada, con pequeños arranques de euforia para disipar el sueño y la pereza. Nadamos un rato en la noche bajo el resplandor de la luna y cuando todo lo que había que beber y comer se acabó nos fuimos a descansar o a intentar eso antes de levantarnos supuestamente a las 5:00 de la madrugada. Deje casi todo empacado y saqué los tenis que había llevado de repuesto, los otros sacaron la mano.
Esa noche sentí nuevamente la textura irregular de la tierra debajo de las dos hamacas y el suelo de la carpa, dejándome la parte alta de la espalda adolorida al día siguiente, cuando casi a las 5:30 de la mañana nos levantamos a terminar de recoger todo y luego iniciamos la marcha silenciosa hacia Aranlavino, en donde solamente puedes tomar dos buses antes de 7:00 de la mañana y ninguno de los dos alcanzamos, por lo que en cuatro motos hicimos el viaje de vuelta hacia Nurtamnalondë, recogiendo los pasos y grabando por última vez los paisajes recorridos a pie.
Lunes 4:00 p.m. 3 día de viaje.



martes, enero 15, 2008

DE PASEO POR LA TIERRA DE NADIE (I Parte)


Fui el primero que despertó, parece que siempre es así, aunque no recuerdo con precisión los casos anteriores, pero tengo la costumbre de levantarme temprano, antes que los demás, en los paseos.
El cuerpo no me amaneció adolorido. Ayer fueron cuatro horas de camino, desde Nurtamnalondë hasta Aranlavino y un poco más de camino, el esencial para encontrar el lugar en donde queríamos acampar. Ya descansado puedo decir que la caminata no fue agotadora, la única excepción la hace el maltrato de los músculos que soportaron el peso de los morrales.
Anduvimos por una carretera abierta y de constante tránsito de habitantes de los dos pueblos y camiones transportadores de vacas o de plátanos. El mar siempre estuvo a nuestra izquierda y el sol en su cenit, cálido y brillante como lo puede ser al medio día en el trópico.
El camino serpenteaba por la ladera de los cerros que se encontraban en muchos sectores violentamente con le mar, y rodeado en su mayor parte por grandes plataneras.
No somos expertos en esto de viajar y vivir a la intemperie. Me parece que descansamos regularmente y el disfrute de un paisaje se convertía en la excusa perfecta para detenerse y que a veces era la simple gana de disfrutar de una pipa.
Entre las paradas más significativas que tuvimos pudimos ver los acantilados, pequeños por supuesto, desde las pocas fincas que quedan donde aún hay pasto y árboles nativos que ya han envejecido; donde lo autentico del paisaje me llevó a hacer una aproximación de lo que puedo haber sido este, mi ahora paraíso, en un tiempo realmente pasado.
Estoy en una tierra que hace casi 200 años se convirtió en asentamiento de africanos despatriados que buscaban sitios donde dormir tranquilamente, lejos del yugo de quienes le causaron el mayor daño que se le puede causar a un ser humano. Hoy casi nada les pertenece, sólo su cultura y los bailes de bullerengue. Los ‘blancos’, aquellos equivocados que siempre se han creído dueños del mundo han comprado casi todo en la región.
Aranlavino es más grande de lo que pensé, en el pie de sus habitantes se nota mucho ese pasado nefasto lleno de pocas oportunidades que los persigue. Calles de arena y tierra quebrada, en una zona de arroyos y caños. Casitas rudimentarias con patios llenos de gallinas, cerdos y perros, con cercas y algunos sin ella. Es un pueblo de gente amable pero desconfiada, llena de temores por las constantes veces que la muerte ronda por el lugar, con razón o sin razón.
Acá estoy, hospedado debajo de dos árboles que crecieron muy juntos en donde el arroyo se entrega al mar y que para conveniencia de nosotros está seco gracias a que no ha llovido.
Me imagino que la fuerza de la corriente ha obligado a los árboles a crecer acostados, elevando poco sus gruesas y rojizas ramas al aire, inclinados hacia una playa llena de troncos traídos por el mar. Aquí estoy escribiendo, sentado en uno de los dos árboles, en el de la derecha, detrás del cual se instaló el rudimentario fogón de leña en el que cocinamos.
En la base del tronco del ubicado en la izquierda, ubicamos en bolsas los alimentos y enseres. Este árbol se abre en dos ramas bajas que cubre el trecho en donde armamos nuestras carpas, una frente a la otra para no perder el contacto verbal entre nosotros.
La adecuación del campamento lo hicimos en la tarde de nuestra llegada. Luego me dediqué a dormir un rato y posteriormente exploré encima del cerro que se encuentra ubicado detrás de nosotros, del cual bajan varios arroyos a lo largo de este extenso tramo de playa.
La noche fue una de las mejores de mi vida, estaba junto a mis tres hermanos de tierra, sumergidos en nuestra primera noche a la intemperie en un mundo sin rastro de una verdadera civilización, un mundo instintivo, solamente pulido por los acontecimientos diarios que no son los más placenteros para él.
Nos atrevimos a hacer el viaje por el simple placer de que así lo soñamos, pasando por encima de las advertencias de un desconocido, quien nos descubrió truculentas venganzas y enfrentamientos entre grupos al margen de la ley, quienes se creen con derecho a disponer de los otros. Pese a esto decidimos ir a la Policía local a cerciorarnos, por supuesto ellos dijeron que no, que su jurisdicción es muy tranquila y que las cédulas para verificar nuestros datos y así vinimos, confiando en la Colombia que sueño, de pronto soy crédulo, pero no puedo vivir en un mundo que no me guste, entonces prefiero creerlo.
A pesar de todo anoche estuvimos bebiendo y prendimos una realmente grande fogata, en una noche nublada de luna creciente, al alcance de la vista de cualquiera y cantamos a viva voz mientras las gargantas bañadas en vino tinto aspiraban el humo de la tranquilidad.
Fue una noche tranquila, dormimos de a dos por carpa y un sereno en la madrugada casi interrumpe mi tranquilidad.

Domingo 6:30 a.m. 2 día de viaje.

martes, mayo 29, 2007

Libertad para Emanuel, Libertad a la Vida

No más FARC
Soy Comunicador Social, mi pasión por mi carrera está en el lenguaje, en la literatura en los procesos comunicativos del ser humano. Como periodista he conocido de cerca, muy de cerca las amarguras de la vida y su fuerte látigo que no conoce la piedad.

La situación del País siempre me ha marcado fuertemente, puesto que me afecta fácilmente el conocer el sufrimiento de los demás, tengo esa pequeña capacidad de interiorizar la problemática de mis semejantes.

Aún recuerdo las pesadillas de finales de los 80´s y principios de los 90´s, cuando vivíamos en un “Reino de Terror” y Colombia estallaba prácticamente a diario mientras asesinaban a cada rato a quienes intentaban hacer algo por el País. Me marcó en esa época la cara de los entrevistados, sus lamentos y el dolor de la perdida.

Crecí con ese tipo de eventos en mi consiente, temeroso de vivir, viajar y de que algún día la situación se extendiera hacia el norte de Córdoba y la Guerrilla volara mi casa con un cilindro de gas.

No entendía cual es el derecho que ellos se atribuían; leí mucho sobre la izquierda y no veía en su lucha la búsqueda de la libertad y la igualdad, cuando el pueblo era el primer perjudicado con sus atrocidades ¿hasta donde puede llegar el ser humano?

Esa lucha de los 60´s se desfiguró, la filosofía se murió, ya no entiendo por qué pelean. Ahora que son capaces de secuestrar a un bebé y reclamarlo como parte suya la Comunidad Europea seguirá pensando que no son Terroristas ¿cómo si el niño tuviera la culpa de lo sucedido en Marquetalia o de la diferencia de ideologías entre el capitalismo y el socialismo o la derecha y la izquierda?

¿Hasta donde van a llegar este tipo de cosas? ¿Hasta cuándo la Guerrilla va a mantener esa lucha ciega? Emanuel es quien menos tiene la culpa de eso, y una madre torturada privada de la libertad y de tener a su lado a su bebé nacido en cautiverio esta lejos de las condiciones que nos identifican como humanos, eso es simple barbarie.

miércoles, marzo 02, 2005

COMUNICADO DE LA AAV ACERCA DE EL ZORRO ASESINO

Bueno, desde hace rato quería hacer un comunicado especial y creo que ya es el momento... despues de una no tan extensa investigación, logré detectar quien o mejor dicho quienes fueron los que se ocultaron tras el nick de El Zorro Asesino para hacer lo que para mi es un acto de vandalismo cultural, en el post de la AAV.... y quiero decirle a los lectores de este Blog, que todo lo que le dijeron a esas personas es cierto, es gente que realmente tiene el cerebro de ese tamaño.
Es vergonzoso siquiera que existan, y creanme que eso demuestra realmente la calaña de personas que son, y la cobardía que manejan, tanto que el nick que utilizaron nisiquiera le pertenece a ellos, si no al correo de otra persona que no tiene nada que ver en el asunto, creo que ellos deberían fijarse en los pocos pantalones que tienen para asumir su verdadera condición y hacer un verdadero acto de hombría.
Despues de saber quienes eran ya me siento más traquilo, la verdad es que esto reitera que la basura al basurero y que el pelao roto pasa cagao, y que la gente vacía es realmente eso, un pitillo, puro plastico por fuera y aire en su interior, y eso es lo que son, gente que anda en este mundo comiendo sólo por inercia, que viven simplemente para cumplir con el ciclo natural de la Tierra.